La censura de internet en Chile sería falsa.


Hace unos días, comencé a recibir insistentemente correos a través del blog e invitaciones en Facebook para unirme a la campaña contra un terrorífico proyecto de ley que, entre otras cosas, abriría la puerta a la censura de Internet en Chile y que penaría nada menos que con desconexión a los usuarios que transgredan los derechos de autor.

El proyecto no es otro que las largamente postergadas modificaciones a nuestra actual Ley de Propiedad Intelectual, que serán votadas este martes 29 de septiembre en el Congreso. Entonces… ¿cómo podía pasársenos un golazo de semejante calibre?

Tras examinar el tema con mis secuaces amigos entendidos en la materia, revisando directamente el texto del proyecto, la verdad acabó siendo vergonzosamente distinta a lo que se ha estado difundiendo por la red.

Y es una pena. El diputado Gonzalo Arenas -gestor de la campaña- ha tenido un historial de defensa de los derechos de los internautas loable desde los tiempos de NeutralidadSI, sin embargo en esta ocasión le ha dado la razón a Buda cuando le dijo que se había convertido en “un monumento a la ignorancia“.

¿Por qué? Veamos qué establece el artículo 85 T del proyecto… y lo que no.

1. Un ISP puede bloquear el acceso a un contenido que infraccione la ley de derecho de autor, voluntariamente o a petición de un solicitante

Conocido en EEUU como “safe harbor“, podríamos traducirlo al chileno como “se acabó la fiesta”. El asunto es simple: si en tu sitio ofreces libros, música, películas o software que estén protegidos, estás haciendo algo ilegal, por lo que un proveedor de Internet (ISP) puede suspender -en su red- el acceso a tu página.

La idea es eximir al ISP de responsabilidad por las transgresiones al derecho de autor que puedan cometer sus usuarios, bajo la base de que la empresa tomará acciones cuando tenga conocimiento de una.

¿Bueno o malo? Depende de cómo se aplique. Un ISP respetuoso sólo tomará acción cuando el dueño de una obra le notifique (adecuadamente) de una violación. En tanto un ISP con intereses creados podría tomar acciones ‘preventivas’, buscando y bloqueando las transgresiones.

Ahora, si nos guiamos por ejemplo de Estados Unidos donde los principios de safe harbor se aplican desde la DMCA de 1998, no hay mucho que temer: recién el año pasado comenzó a hablarse de la posibilidad de filtrar contenidos, con una cantidad de problemas aún mayor para el ISP que se atreva a aplicarlo.

Lo único claro es que pese a la ternura del eslógan de “compartir no es delito“, difundir sin autorización obras en Internet tiene tanta chance de defensa como un chico que entra a una librería, se lleva un libro sin pagar, lo fotocopia, lo devuelve y luego lo “comparte”…

2. El bloqueo o retiro de contenidos debe ser de buena fe, lo que (en teoría) evita que se aplique censura o por motivos que no corresponden

Aquí no se trata de que si el sitio de Gonzalito me cae mal, pueda solicitar que lo bloqueen o retiren así nomás. Tampoco que VTR pueda llegar y sacar de circulación un sitio homenajeando su “Banda Charcha”. Según el proyecto, cada solicitud para inhabilitar un contenido debe estar respaldada por:

A. Una solicitud por escrito B. El solicitante debe estar domiciliado en Chile C. Se identifique tanto los derechos infringidos, como su titularidad y modo de infracción D. Se localice el material infractor mediante su ubicación en Internet (URL) E. Se identifique al usuario que publicó el material en Internet.

Pero el proyecto incluye además 4 conceptos interesantes:

1. Si vive en Chile, el ISP debe notificar al usuario infractor del retiro o bloqueo del material con todos los antecedentes del caso. Estos se almacenarán por 6 meses.

2. Si el usuario se encuentra en un proceso judicial por el material publicado (por ejemplo, pugna por derechos) el proveedor deberá restablecer el material en línea hasta que haya resolución del Tribunal.

3. Si el solicitante entrega información falsa para bloquear o retirar un contenido, deberá indemnizar al usuario por los daños causados.

4. Un ISP puede negarse a bloquear o retirar un contenido, en cuyo caso deberá resolver un juez.

And one more thing, como diría Jobs… según aclara Claudio Ruiz, todo retiro o bloqueo de contenidos debe ser previa ORDEN JUDICIAL, no administrativa o privada como pretendían inicialmente los sellos de la IFPI o la SCD.

Como ven, la cosa no es tan fácil.

3. En NINGUNA parte se establece que se desconectará de Internet a los usuarios infractores

Probablemente influenciados por la insidiosa ley aprobada en Francia -o bien por el ánimo de hacer más ruido- la campaña iniciada por el diputado Arenas echó a correr el rumor de que la ley de propiedad intelectual facultaba a los ISP a desconectar a los usuarios que “pirateen” contenidos.

Léanlo ustedes mismos: en NINGUNA parte del proyecto se establece esta medida. Claro, a fines del año pasado un grupo de diputados del PPD hizo un patético intento de replicar esta ley en Chile, iniciativa que quedó sepultada en el olvido tras el escándalo público que significó su presentación (y creación).

En resumen…

Sí, la redacción del proyecto no es la más feliz. Y es verdad, algunos de sus pasajes son tan ambiguos que nos auguran futuros dolores de cabeza, sin embargo llamar a rechazar completamente un proyecto que hace concesiones vitales en la ley de propiedad intelectual a los usuarios como son los usos justos, el derecho a cita, los usos en bibliotecas o para ayudar a los discapacitados, es una absoluta irresponsabilidad por parte de Arenas.

Desconozco las motivaciones del diputado, sin embargo al escuchar su entrevista queda claro el ánimo de culpar al gobierno de esta imaginativa “censura” de Internet. Un gobierno que si bien ha demostrado en toda su repugnancia sus vínculos con la SCD y otros representantes de los “artistas”, no es el único a culpar.

Recordemos que durante la discusión sobre los usos justos en el mismo proyecto, fueron 3 senadores cercanos al oficialismo -Ávila, Girardi y Navarro- quienes más defendieron los derechos de los usuarios, mientras que los senadores Pizarro (DC) y Chadwick (correligionario de Arenas) reivindicaron públicamente las demandas de la SCD.

¿Ignorancia o fines electorales? Quizá un poco de ambas.

Fuente: http://www.elfrancotirador.cl

Acerca de Pablo Videla

Estudiante de ingeniería informática DuocUC, actualmente trabajando como Ingeniero de Software.

Publicado el septiembre 28, 2009 en Actualidad, informatica, Politica y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. jojojo la madre que los pariò!!! Para què sirve un internet sin descargas lol! jajaj, saludos!!!

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