Paciente en coma se comunica con el pensamiento


 

Un paciente en estado vegetativo desde hace 5 años e internado en una clínica de Bélgica ha logrado comunicarse con el pensamiento. Según un articulo publicado en el New England Journal of Medicine, al joven de 29 años se le indicó que pensara en el tenis para responder “sí” y en su casa para decir “no”, y pudo responder correctamente a preguntas como “¿tiene hermanos?“, mostrando diferentes señales de actividad cerebral en un equipo de resonancia magnética. Como veremos, este estudio podría modificar la forma en que se diagnostican algunas lesiones cerebrales graves y desencadenar  cuestiones éticas conflictivas.

Sin dudas, podría convertirse en una herramienta fundamental para determinar el grado de daño cerebral o las posibilidades que tienen de volver al estado consciente los pacientes que se encuentran en estado vegetativo. El estudio realizado por investigadores de Gran Bretaña y Bélgica demuestra que, aún en casos en que se los métodos “tradicionales” parecían indicar que el paciente era completamente incapaz de sentir o expresar nada, existe conciencia. El caso más impresionante es el de un joven internado en  una clínica de Bélgica, en Liege. Se trata de un paciente que hoy tiene 29 años, y se encuentra en estado vegetativo desde hace cinco, cuando resultó víctima de un accidente automovilístico. Este hombre mostró a lo largo de los últimos meses señales de actividad cerebral cuando era interrogado por sus médicos. Según un informe publicado en el New England Journal of Medicine, el paciente fue capaz de responder correctamente a preguntas como “¿tiene hermanos?” o “¿estuvo alguna vez en EE.UU.?“.


Si fuese posible ¿deberíamos consultarlos sobre los tratamientos a los que serán sometidos?

Los especialistas, asombrados, reconocen que se trata de un hallazgo que podría modificar radicalmente la forma en que se diagnostican buena parte de las lesiones cerebrales graves. Además, el estudio tiene innegables implicancias éticas: si existe “algo de consciencia” en estos pacientes ¿debería consultárseles sobre los tratamientos a los que serán sometidos? Si una de estas personas indica con el pensamiento que quiere ser desconectado del sistema médico que lo mantiene con vida, ¿debe respetarse su voluntad? Los investigadores se apresuran a explicar que su trabajo no busca instalar la idea de que cualquier paciente en estado vegetativo puede ser capaz de comunicarse o mucho menos que tengan posibilidades de recuperarse. De hecho, este joven ha sido más bien una excepción a la regla, ya que los científicos incluyeron en el estudio a 53 pacientes más, que también se encontraban en “un estado de inconsciencia permanente“. 23 de ellos estaban en “estado vegetativo“, es decir, no estaban en condiciones de transmitir ninguna señal en respuesta a los pedidos o preguntas  de médicos o familiares. Los restantes no se encontraban en un estado de coma tan profundo, sino que eran “mínimamente conscientes” y esporádicamente respondían mediante ligeros movimientos o parpadeos.

A lo largo de la investigación solo otros tres pacientes de los considerados en estado vegetativo fueron capaces de dar respuestas de forma similar al joven. Para comenzar el experimento, los médicos le pidieron al paciente que asociara  pensamientos sobre el tenis con  “” y que imaginara estar dentro de su casa para expresar un “no“. Luego le formularon preguntas una y otra vez, registrando las respuestas mediante un aparato de resonancia magnética. Previamente, los investigadores habían probado esta técnica en voluntarios sanos. Adrian Owen, neurólogo en el Medical Research Council de Cambridge, dice que “les hacíamos preguntas biográficas elementales, como ‘¿el nombre de su padre es Thomas?’ y luego evaluamos si las respuestas eran correctas. Y lo eran“. Owen es el creador de este método y coautor del informe. En total, sólo 5 de los 54 pacientes -cuatro en estado vegetativo y uno en estado de consciencia mínima- mostraron alguna actividad cerebral importante en las imágenes de resonancia magnética. Los médicos clasifican a los pacientes con trastornos de conciencia en “estado de coma” o “estado vegetativo“, pero la prueba de que incluso después de un daño severo del cerebro puede existir una “mínima pero definitiva evidencia de conciencia” los ha llevado a utilizar en algunos casos el  término “estado de conciencia mínima“.


Un equipo de resonancia mágnetica “lee” las respuestas.

Quizás ahora podamos preguntarles si sufren dolor y prescribirles analgésicos, o averiguar cuál es su estado emocional“, comenta la neuróloga belga Audrey Vanhaudenhuyse. Este sistema también sería capaz de “permitir a los pacientes expresar sentimientos y decidir ellos mismos sobre cuestiones como la eutanasia“, explica el profesor Steven Laureys, de la Universidad de Lieja. En los casos en que se detecte actividad cerebral, los médicos podrán preguntarle al paciente inmóvil si tienen dolor, por ejemplo, y en dónde, a través de una larga serie de preguntas que tenga respuestas simples, solo “sí” o “no”. Obviamente, este canal de comunicación abre algunos desafíos éticos. Joseph Fins, jefe de la División de Etica Médica en el Weill Cornell Medical College de Nueva York se pregunta: “Si consultamos a un paciente sobre si quiere vivir o morir y la respuesta es ‘morir’, ¿se puede estar convencido de que esa respuesta basta? Eso es algo que ignoramos. Sabemos que responden, pero es posible que no comprendan la pregunta. Su respuesta podría ser ‘sí, pero…’, y nosotros no les dimos la oportunidad de decir ese ‘pero’“.

Aún estamos lejos de poder aplicar rutinariamente este sistema para comunicarnos con los pacientes en estado de coma. Pasaran algunos años hasta que en cada centro de salud haya equipos y personal adecuado para utilizar esta técnica. Está claro que no puede aplicarse a todo el mundo, y que planteará varias cuestiones espinosas. Pero, por lo pronto, demuestra que estos pacientes pueden percibir el mundo que los rodea y reaccionar a los estímulos que reciben, algo que muchos defendían recomendando que se les hable o se les lea, por ejemplo. ¿Qué piensas?

Fuente

Acerca de Pablo Videla

Estudiante de ingeniería informática DuocUC, actualmente trabajando como Ingeniero de Software.

Publicado el febrero 5, 2010 en Actualidad, Ciencia. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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